Conferencia-Testimonio

Mis padres, siguiendo la costumbre, se casaron muy jóvenes, y formaron una familia muy unida y muy numerosa. Dios le dio doce hijos, de los que vivimos diez.

En nuestro pueblo no había escuela Secundaria y la de la ciudad estaba a siete kilómetros; siete kilómetros que comencé a recorrer cada día, en cuanto acabé la Primaria: siete kilómetros de ida y otros siete de vuelta, a través de la selva.

En muy poco tiempo me planteé hacerme católica
Mi padre es ahora pastor protestante evangelista
Había soñado dedicarme a la Medicina desde niña

En ese tiempo conocí el Opus Dei. Una mujer de la Obra había organizado unas charlas de vida cristiana en la Universidad y me invitaron. Descubrí un panorama nuevo para mí, como la santificación del trabajo y de la vida cotidiana. Aquel espíritu de santidad en medio del mundo me entusiasmó y decidí ser cooperadora

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